
Este 14 de Febrero empieza el Año del Tigre, el año 4708, que representa la autoridad, el poder, la fuerza y al mismo tiempo el peligro. En los años del Tigre suelen haber problemas con el poder y los gobiernos aunque siempre se suelen solucionar de forma pacífica y proporciona un sentimiento de colectividad que ayuda a prosperar. En china es el año del Tigre de Metal, y en Corea es el año del Tigre Blanco, un año que proporciona mucha prosperidad y buena suerte.
Las festividades empezaron ayer 13 con una comida familiar en la que todos se reunen alrededor de la misma mesa y comen una pasta de arroz llamada 饺子 (jiaozi) y preparan pescado, aunque no lo comen completo porque esto simbolizará que el año estará lleno de "sobras", es decir, que tendrán más de lo que necesitarán, tanto dinero como felicidad. Esta creencia es debido a que pescado y superávit se pronuncian de la misma manera "yú", así que si queda pescado también habrá superávit. Las mandarinas también son objeto de las curiosidades homófonas porque se pronuncian como "suerte" como también el Nian gao (un pastel de harina de arroz) se pronuncia como "próspero año".

Como adorno suelen escribir las palabras prosperidad, felicidad, longevidad y demás en carteles (preferiblemente de color rojo) y las colocan por la casa. También es tradición que los mayores regalen a sus parientes más jóvenes dinero en sobres rojos como aguinaldo deseándoles que se lo gasten con sabiduría.
Una de las costumbres más importantes es ahuyentar el Nien una bestia mítica que trae la desgracia y que incluso, en las leyendas, se llega a comer a los niños el día de año nuevo. Para impedir su paso se pone comida en las puertas así como unas bestias protectoras para que el Nien no pase pero pueda comer y no maldiga a la familia. Este ser también se asusta del color rojo, así que en todas las puertas se colocan faroles rojos,

Las festividades durarán hasta dentro de 15 días en el que el Festival de las Linternas dará fín a las celebraciones haciendo que las familias procesionen con unas linternas rojas que acabarán dejando en los templos o en estanques.
Durante estos días la Comunidad China sufre la mayor diáspora para reunir a las familias y a los seres queridos, ya que es tradición pasar el tiempo juntos como en las Navidades cristianas.